Australia investiga posibles signos de una presencia “establecida” de la gripe aviar H5 en su fauna silvestre tras detectar los dos primeros casos de esta variante en el país, informó este lunes el Gobierno.
Los científicos confirmaron durante el fin de semana la presencia del virus en una ave marina migratoria, un págalo pardo (brown skua), en una remota zona de Australia Occidental.
Los análisis realizados a otra ave enferma de la misma región, un petrel gigante, confirmaron posteriormente que también estaba infectada con la cepa H5, según las autoridades.
Durante los próximos tres a siete días, los expertos reforzarán la vigilancia y las pruebas para determinar si el virus se ha propagado más ampliamente, indicó la ministra de Agricultura, Julie Collins.
“Queremos saber si existe una infección establecida en la fauna silvestre australiana”, declaró en una rueda de prensa.
Hasta ahora, Australia era el único continente sin detecciones de esta variante de gripe aviar, capaz de provocar la muerte masiva de aves de corral y especies silvestres.
El sistema avícola y agrícola australiano sigue libre de la gripe aviar H5 y no existe evidencia de mortalidades masivas en la fauna, precisó Collins.
La experiencia de otros países demuestra que el virus es difícil de erradicar en las granjas y puede resultar “devastador” para la vida silvestre, añadió.
“Quiero reiterar que, por ahora, estamos hablando de dos aves en una playa aislada”, subrayó la ministra.
“Tenemos dos casos confirmados, pero todavía debemos determinar si el virus se ha establecido en la fauna australiana”.
Por su parte, el ministro de Medio Ambiente, Murray Watt, reconoció que la llegada de esta variante a Australia era decepcionante, aunque “no inesperada”.
“Solo contamos con dos casos confirmados, pero no minimizamos la amenaza que esto representa para la fauna y para el sector agrícola australiano si se convierte en un brote más amplio”, afirmó.
La cepa H5 ha provocado enfermedades graves y elevadas tasas de mortalidad entre aves de corral y aves silvestres en distintos países, además de afectar a mamíferos.
Entre las especies más vulnerables figuran las aves acuáticas, las limícolas, las aves marinas y las rapaces.
También se han registrado contagios en mamíferos marinos y en otros animales, como gatos, cabras, alpacas y cerdos.
Los expertos temen que el virus agrave el riesgo de extinción que ya enfrentan numerosas especies australianas, muchas de ellas exclusivas del continente.
Casi la mitad de las especies de aves silvestres australianas y el 83 % de sus mamíferos no se encuentran en ninguna otra parte del mundo.
La semana pasada, científicos informaron de que la cepa H5 había causado la muerte de más de 13.000 crías de elefante marino tras infectar una colonia reproductora en las remotas islas Heard y McDonald, territorios australianos situados en el océano Austral.





















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