Un abogado judío, herido en el tiroteo masivo de la playa australiana de Bondi Beach, descubrió que imágenes manipuladas con inteligencia artificial que lo retrataban como un «actor de crisis» se propagaban por la red mientras él ingresaba a quirófano, según testificó este lunes ante una comisión real de investigación.
Arsen Ostrovsky, líder de la comunidad judía, relató cómo una selfi que envió a un amigo tras el ataque antisemita fue distorsionada rápidamente mediante IA para simular que sus heridas eran falsas.
Su testimonio se dio a conocer durante las audiencias de la comisión real federal —el máximo órgano de investigación pública en Australia—, constituida tras el atentado del pasado 14 de diciembre, el más mortífero del país en décadas.
Durante el ataque, Sajid Akram y su hijo Naveed Akram fueron acusados de abrir fuego contra familias judías que celebraban la Janucá en la playa más famosa del país, dejando un saldo de 15 muertos.
Las audiencias públicas, cuya tarea es investigar los factores que desencadenaron este tiroteo masivo, han comenzado a recibir declaraciones sobre el papel de las redes sociales en la propagación del antisemitismo.
«Resulta cada vez más evidente que el entorno virtual, y en particular las plataformas de redes sociales, constituyen quizás el factor más significativo en la difusión del antisemitismo», afirmó el abogado asesor Richard Lancaster.
Ostrovsky, director del Consejo de Asuntos Judíos e Israelíes de Australia (AIJAC) en Sídney, explicó que su selfi comenzó a difundirse «como la pólvora» tras ser publicada por su amigo. La imagen original lo mostraba tendido en el suelo con la cabeza ensangrentada. Sin embargo, en cuestión de horas se crearon versiones con IA; una de ellas lo exhibía riendo mientras una maquilladora le retocaba la sangre del rostro.
Difusión masiva en la red
Usuarios de redes sociales afirmaron que la imagen correspondía a un «actor de crisis» (personas supuestamente contratadas para simular tragedias y promover agendas políticas), una narrativa recurrente entre los teóricos de la conspiración.
Ostrovsky descubrió la campaña de desinformación mientras estaba hospitalizado, dos días después del atentado. «Estaba literalmente siendo preparado para entrar a cirugía cuando me enteré en internet de lo que estaba sucediendo», declaró.
Asimismo, señaló la aparición de otros deepfakes donde se le veía en el hospital sin vendajes o sosteniendo un premio Óscar, muchos de los cuales siguen disponibles hoy en día. Diversas organizaciones de verificación de datos, incluido el equipo de verificación digital de la AFP, ya han desmentido estas imágenes.
«Estas imágenes empezaron a correr como la pólvora… y luego los medios de comunicación comenzaron a contactarme para obtener una declaración», añadió.
Ostrovsky afirmó haber sufrido antisemitismo en línea previamente, pero explicó que «después de diciembre se volvió imposible de contener; se convirtió esencialmente en un tsunami implacable de odio contra los judíos en internet».
Aunque Meta reaccionó con rapidez para eliminar el contenido falso, el afectado señaló que no ha recibido respuesta por parte de X ni de YouTube. «La naturaleza acumulativa de esto es abrumadora… intenta borrar por completo mi experiencia y mi trauma», sentenció Ostrovsky.
La comisión también examinará las «brechas y debilidades de las redes sociales en la detección y eliminación oportuna de contenido de odio», según concluyó Lancaster. Las audiencias públicas continuarán durante todo el mes de julio.
Un abogado judío, herido en el tiroteo masivo de la playa australiana de Bondi Beach, descubrió que imágenes manipuladas con inteligencia artificial que lo retrataban como un «actor de crisis» se propagaban por la red mientras él ingresaba a quirófano, según testificó este lunes ante una comisión real de investigación.
Arsen Ostrovsky, líder de la comunidad judía, relató cómo una selfi que envió a un amigo tras el ataque antisemita fue distorsionada rápidamente mediante IA para simular que sus heridas eran falsas.
Su testimonio se dio a conocer durante las audiencias de la comisión real federal —el máximo órgano de investigación pública en Australia—, constituida tras el atentado del pasado 14 de diciembre, el más mortífero del país en décadas.
Durante el ataque, Sajid Akram y su hijo Naveed Akram fueron acusados de abrir fuego contra familias judías que celebraban la Janucá en la playa más famosa del país, dejando un saldo de 15 muertos.
Las audiencias públicas, cuya tarea es investigar los factores que desencadenaron este tiroteo masivo, han comenzado a recibir declaraciones sobre el papel de las redes sociales en la propagación del antisemitismo.
«Resulta cada vez más evidente que el entorno virtual, y en particular las plataformas de redes sociales, constituyen quizás el factor más significativo en la difusión del antisemitismo», afirmó el abogado asesor Richard Lancaster.
Ostrovsky, director del Consejo de Asuntos Judíos e Israelíes de Australia (AIJAC) en Sídney, explicó que su selfi comenzó a difundirse «como la pólvora» tras ser publicada por su amigo. La imagen original lo mostraba tendido en el suelo con la cabeza ensangrentada. Sin embargo, en cuestión de horas se crearon versiones con IA; una de ellas lo exhibía riendo mientras una maquilladora le retocaba la sangre del rostro.
Difusión masiva en la red
Usuarios de redes sociales afirmaron que la imagen correspondía a un «actor de crisis» (personas supuestamente contratadas para simular tragedias y promover agendas políticas), una narrativa recurrente entre los teóricos de la conspiración.
Ostrovsky descubrió la campaña de desinformación mientras estaba hospitalizado, dos días después del atentado. «Estaba literalmente siendo preparado para entrar a cirugía cuando me enteré en internet de lo que estaba sucediendo», declaró.
Asimismo, señaló la aparición de otros deepfakes donde se le veía en el hospital sin vendajes o sosteniendo un premio Óscar, muchos de los cuales siguen disponibles hoy en día. Diversas organizaciones de verificación de datos, incluido el equipo de verificación digital de la AFP, ya han desmentido estas imágenes.
«Estas imágenes empezaron a correr como la pólvora… y luego los medios de comunicación comenzaron a contactarme para obtener una declaración», añadió.
Ostrovsky afirmó haber sufrido antisemitismo en línea previamente, pero explicó que «después de diciembre se volvió imposible de contener; se convirtió esencialmente en un tsunami implacable de odio contra los judíos en internet».
Aunque Meta reaccionó con rapidez para eliminar el contenido falso, el afectado señaló que no ha recibido respuesta por parte de X ni de YouTube. «La naturaleza acumulativa de esto es abrumadora… intenta borrar por completo mi experiencia y mi trauma», sentenció Ostrovsky.
La comisión también examinará las «brechas y debilidades de las redes sociales en la detección y eliminación oportuna de contenido de odio», según concluyó Lancaster. Las audiencias públicas continuarán durante todo el mes de julio.





















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